11 feb. 2010

Si la Red ya es un campo de batalla...

...los MMORPG y demás metaversos virtuales "tan reales que no querrás salir de ellos", también pueden serlo.

Llevados a juegos como Cyberpunk 2020 o Transhuman Space, estos entornos tomarían la apariencia de realidades virtuales y permitirían a la gente relacionarse a diferentes niveles. Pienso por ejemplo en redes sociales como Facebook convertidas en recreaciones virtuales en las que podrías relacionarte con la gente como si estuvieses en una quedada o algo por el estilo, sea a tiempo real o con mensajes. Lo mismo podría aplicarse a cosas en plan Second Life, creando entornos no ya para la diversión pura y dura como los juegos masivos, sino para relacionarse con otra gente en un entorno más abierto. Igual que el metaverso propuesto por Neal Stephenson en Snow Crash.

Lo que pasa es que pocas veces se nos ocurre que esos lugares pueden ser usados para hacer cosas turbias que luego tengan reflejo en la realidad: Quedar con un topo para conspirar contra la empresa rival, reunirse los miembros de un grupo terrorista, los contactos de una red de espionaje... Para que andar preparando conexiones de tú a tú hipermegacrifadas si el enemigo solo tiene que sentarse a esperar y ver cuando se producen: A lo mejor no consigue romper el cifrado a la primera, pero sabe que algo se cuece e irá a por ti hasta que tarde o temprano te cace. En cambio, si te conectas a una red social, un metaverso o incluso World of Warcraft RV, quien va a saber si realmente vas a conspirar o si solo vas a reirte un rato de los frikis que se pasan por las salas de sexo a hacer el tonto...

Y suponemos que nadie será tan cazurro de conectarse a estas redes sin una mínima barrera de seguridad para evitar que una experiencia "extrasensorial" como una avalancha epiléptica de pop-ups que lo deje frito sentadito en el salón de su casa. Aunque siempre hay gente que quiere experiencias muy realistas todo sea dicho... Y en cualquier caso, un buen software de hielo negro rompe lo que sea, cabezas o programas, da igual.

Así que, si asumimos que un shock lo suficientemente fuerte puede matar, dejar comatoso o en estado vegetativo a alguien, ¿que nos impide enviar un hitman tras nuestros enemigos? Ya no se trata de enviar a un netrunner para que cepille a esos tipos que quedan en el Second Life para discutir como hundirte profesionalmente, se trata de enviar a un tipo versado en las artes del asesinato con ciertas dotes de programador para saber como saltarse los límites y protecciones básicas del entorno para que cuando este simule un disparo entre los ojos, el shock de la víctima sea tan brutal como mortal.

Así de simple y así de efectivo. Asumiendo claro está ciertas premisas en torno al funcionamiento de la Red, como las de Cyberpunk 2020 o Shadowrun. La contrapartida es que los creadores de estos entornos tendrán que crear fuerzas de seguridad contra esta clase de tipos lo mismo que para contrarrestar los player-killers: Cuando no tienes pruebas suficientes para banear a un usuario sospechoso de vulnerar ciertas normas o cometer ciertos delitos... envías a tus propios hombres de negro con privilegios de administrador y buenas pistolas a que los quiten de en medio. Sin testigos, sin preguntas, sin papeleos, sin problemas...