24 may. 2010

Fuck The Love Parade

Cada vez que me acuerdo de las diferencias existentes entre "rockeros" y "estrellas del rock" en Cyberpunk 2020, y también en las subculturas alternativas de muchos otros juegos de ciencia-ficción, me suelo acordar de rebote de los festivales musicales Fuckparade y Thunderdome. Ambos son por distintas razones, buenos ejemplos de lo que significa tener un público aplastante que no se mueve en la línea comercial que solo parece conocer la mayor parte de la gente. Y tratándose ambos de festivales dedicados a los estilos más "chungos" de la música electrónica, es peor aun porque suele ser típico asociar directamente electrónica con makina o bakalao de forma peyorativa.

La historia del Fuckparade es una historia de protesta contra un festival llamado Love Parade que se celebra en Berlín desde el año 1989, (pocos meses antes de la caída del muro). Se trataba de un festival de música electrónica abierto en principio a todos los géneros, que sacaba la música a las calles en plan rave multitudinaria en vez de concentrarla en clubs y salas de fiestas. Acabó convirtiéndose en un evento publicitario ultra-comercial, el evento turístico más destacado de Berlín en el año 2000. La música en si misma dejó de tener poca importancia, y también hubo censura, al excluir el género Gabber, (el prototípico hardcore que la mayoría conoce).

Como respuesta, un grupo de DJs crearon el Fuck the Love Parade o Fuckparade como "demostración política, multicultural y musicalmente heterogénea" que se celebra el mismo día que el Love Parade en lugares alternativos y secretos. Su objetivo es reivindicar un origen clandestino y libre de ataduras para la inspiración y la creación artística; en contraposición el totem que imponen las discográficas más comerciales. Y por supuesto, joder el Love Parade como su propio nombre indica, ya que es un evento que llega a tomar las calles sin que haya de por medio tantos intereses privados y tanto dinero.

Los que hayáis visto el video del Technoviking, os podéis hacer una idea de que va. En el Fuckparade están todas las variantes de música electrónica más alternativas que existen: Desde el clásico EBM hasta Extratone, pasando por géneros más o menos duros como el techno o el gabber; música hecha con velocidades imposibles pasando de los 1.000 bpm e incluso llegando a los 15.000, todo altamente experimental, (industrial que llamarían en otra época), independientemente de que eso sea legible o no. Pero la cuestión es que el Fuckparade no se acobarda, se atreve con TODO y para TODOS, tanto si vende como si no.

El festival Thunderdome es quizás más conocido. Es un festival holandés de música gabber. No tiene las connotaciones rebeldes del Fuckparade, pero a su manera también ha hecho historia como revindicación de que hay vida mucho más allá de la música pop. Es precisamente en España donde es muy común que se catalogue como bazofia todo lo que se sale de lo que suena en la radio y se vende en el top manta. Y la música electrónica está a la cabeza gracias a la makina y el bakalao, música que pese a tener su público y ser muy comercial, se asocia a ciertas subculturas por las que se tiene desprecio. No es algo exclusivo, lo mismo pasa con los metaleros o los punks.

Es entonces cuando uno pone un pie en Irún, es decir: Sale de la península y pone un pie en el resto de Europa, y se da cuenta de que allí no tienen miedo a que por los altavoces suene música machacona rompedora de tímpanos y de que aquí somos unos mojigatos. Los alemanes y holandeses lo saben bien, pero es que no son solo ellos: Desde Croacia hasta Inglaterra, parando obligatoriamente en Bélgica, hay una cantidad increible de gente que se mueve en estos círculos, siendo el Thunderdome uno de los iconos más representativos de ello.

Hay muchos otros festivales que merecerían ser nombrados, y si nos ponemos a hablar de estilos y grupos la cosa se puede eternizar. Pero esos dos ejemplos sirven para dar color a los "rockeros" de Cyberpunk 2020 y a que no tienen por que dedicarse únicamente a hacer rock: Con la pila de drogas sintéticas ultra-adictivas que hay por la calle, sería bastante normal encontrarse raves de speedcore en medio de la calle con la peña puesta hasta las cejas. Y los disturbios que habría después o durante el Fuckparade 2020 podrían ser tan divertidos como una guerra de bandas :)

PD: No tengo nada contra el Love Parade excepto la censura a la música anti-comercial. Escucho casi toda clase de música electrónica y grupos que tocan en uno y en otro indistintamente.

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