11 jun. 2010

Escondrijos

A veces las partidas de rol a ciertos juegos suelen ser demasiado duras. Los personajes mueren o se quedan sin iniciativas porque les llueven problemas por todas partes que les sobrepasan, y muy probablemente sea porque es parte de la ambientación y de la partida, no porque el master sea un cabrón. No todo se resuelve llevando 16 cargadores encima ni 300 litros de gasolina en el depósito. A veces el único problema es que los jugadores no han sabido hacer previsiones a largo plazo con lo que demanda la situación: Cuando se prevee una guerra larga, se dejan esparcidos por el terreno deṕositos de suministros. Cuando tu zona de guerra es una ratonera tamaño ciudad, se preparan escondrijos bien equipados para desaparecer, rearmarse, lamer heridas, y salir a matar otra vez. Cuando vayas a entrar a un sitio, piénsatelo dos veces si no ves claro como salir después. Prepárate antes para el después, no solo para el ahora.

Los depóstios de suministros pueden ser algo tan localizable como una base excavada en el monte o en el perfil de una cantera de piedra, donde se guardan municiones, equipo, alimentos y medicamentos para reaprovisionar a las tropas a lo largo de una gran contienda: Puedes tener la mejor estrategia del mundo y terreno defensivo a tu favor, pero si no tienes con que disparar estás jodido. También puede ser algo tan ilocalizable como un zulo vete-tu-a-saber-donde, dejado ahí por agentes infiltrados por si algún día les descubren y/o tienen que echar a correr. Por si el comando de las fuerzas especiales de turno se ve emboscado en un país extranjero y necesita reaprovisionarse para tener una oportunidad de escapar. Por si tus enemigos están cercándote en la ratonera y tienes que desaparecer en medio de todo el tinglado.

En la guerra fría, estos "cachés" eran habituales a ambos lados del telón de acero, incluso a día de hoy alguna obra o excavación ha dado algún susto al encontrarse armas y explosivos en los sitios más inverosímiles. Al señor Masamune Shirow también le gusta tirar de estos recursos para los miembros de la Sección 9. Y a una escala mayor, no son pocas las novelas e incluso juegos de rol que hablan de bases secretas en medio de planetas perdidos en el quinto pino a mano derecha... Con capacidad para rearmar una pequeña flotilla y seguir adelante, tal vez para reconquistar su propio hogar caído a manos del enemigo.

Dicho esto, solo falta planificar el escondrijo debidamente. Fácilmente accesible y localizable para nosotros pero imposible para el enemigo. Con trampas para acabar con él si intenta manipularlo. Con más de un acceso a ser posible, incluso uno de ellos falso para hacer que el enemigo pierda inutilmente el tiempo creyendo que está tendiéndonos una trampa. Y con TODO LO NECESARIO para solventar una situación de emergencia, no solo balas y armas, que suele ser el error más común. Por ejemplo, pensar en eventuales heridas: Un botiquín de primeros auxilios ayuda, pero también ayudará mucho tener un buen amasijo de drogas para aguantar el dolor y poder salir otra vez como un demonio pasada la tormenta en busca de un refugio de verdad.

Y finalmente: Que nadie te vea accediendo a él, porque entonces te vas a acordar para el resto de tu corta vida de ello...

5 comentarios:

  1. Grandes verdades has vertido Starkmad. Sólo un apunte: Nunca salgas por el sitio que has entrado ni te retires por el sitio por el que te has infiltrado.

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  2. Muy cierto todo. Teníamos hojas con detalles precisos de donde estaba cada escondite y lo que había en él.

    Recuerdo muy especialmente las raciones de comida que parecían haber viajado en una máquina del tiempo desde Vietnam, y también las pastillas de cianuro para no sufrir...

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  3. ¡Qué dura es la vida del superviviente post-apocalíptico!

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  4. Y sobrevivíamos... Nuestro director de juego pensó que íbamos a dar con los huesos en el suelo un par de veces que la verdad es que fueron de infarto.

    Pero éramos demasiado meticulosos. Y además, ante la duda siempre disparábamos primero.

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  5. La vieja máxima: Dispara primero y pregunta después, ja, ja :)

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