7 jun. 2010

Por que los Gears molan

Este sábado pasado tocaba Heavy Gear. Una partida de personajes mezcla entre el E-SWAT y la Sección 9, pilotos todos ellos del ERR-11. El argumento los situaba en la ciudad de Kenema, (Confederación de la Aurora Boreal), una de las ciudades-estado que más me gustan de este juego. Era una trama sencilla, sin demasiadas complicaciones puesto que cuando vas metido en un Gear poca investigación callejera puedes hacer. Pero era eso justo lo que buscaba: Buscaba una partida con mechas, una divertida partida con mechas en la que se volvió a confirmar lo que ya todos sospechábamos: El bluetooth no vale para nada :P

Coñas aparte, (aunque lo del bluetooth es cierto), la partida estaba estructura según un típico planteamiento-nudo-desenlace. El planteamiento estaba pensado para presentar algunos de los entresijos de la CAB y la ciudad de Kenema a los jugadores. Nada mejor para eso que una fiesta diplomática en la torre corporativa de Shaian Mechanics, convenientemente retratada como si fuese algo así como la pirámide de la Tyrell Corporation. Luego un extraño accidente de avión, y como si no fuese con ellos, para casa y entrenamiento rutinario al día siguiente.

El entrenamiento buscaba hacer que se hiciesen al sistema de reglas y al combate, (integrado en el juego de rol, nada de hexágonos ni reglamento táctico), a como son los Gears y lo que son capaces de hacer. En este sentido, los Heavy Gears siempre me han gustado porque te dan una versatilidad para meterlos en toda clase de situaciones, que no tienes por ejemplo con los Mechs de Battletech o los Exos de Jovian Chronicles; básicamente porque son enormes. Y precisamente por lo mucho que pueden hacer, habituarse a ellos es algo relativamente fácil. Lo siguiente fue una misión de seguimiento, intentando cazar a un traidor del ANSI, (servicios secretos norteños), y a su camarilla de aliados, que no fueron pocos, (después de la que habían montado como para no tener "efectivos"). Hasta aparecieron unos cuantos GREL en escena armados con rifles anti-gear y misiles, que apunto estuvieron de tumbar un Osprey.

El desenlace está por venir, y por eso no voy a desvelar más datos sobre la trama. Pero vamos a lo importante: Llevaba algo así como siete años sin tocar Heavy Gear. Por eso muchas veces y mucha gente se ha pensado que este juego no era para mi tan relevante como Cyberpunk 2020 por ejemplo, cuando si por mi fuese, le habría dedicado el mismo tiempo. De hecho, esta partida me ha dado ideas... Especialmente la de hacer otra partida en la ciudad de Marathon, (FMU), una ciudad hiper-mega-high-tech, esta vez sin tantos mechas, pero con temática cyberpunk total. De volver a Khayr ad-Din con el submundo de los duelos de gladiadores de fondo. E incluso de volver a los orígenes con agentes de lo SegPax actuando a lo gestapo en pos de la seguridad corporativa.

Ideas mil las que te permite este juego. Antaño llegué a pensar que tanta información podría limitar las opciones de juego, pero lo cierto es que si te gustan ciertas cosas y temáticas, (incluso hasta las más alejadas de los mechas), las partidas salen solas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada