4 oct. 2010

The Day the RPGs Stood Still

El panorama no era nada alentador. Mirabas a tu alrededor y era algo generalizado, la gente ya no compraba juegos de rol: Los vendía. Se aferraba a la veteranía de sus viejas glorias que no habían envejecido ni un ápice, porque eran buenos juegos y lo siguen siendo ahora. Desaparecían las CLN, los newbies de los foros solo conocían lo último y lo más comercial, y mientras tanto empezabas a olvidarte de comprar esos básicos de rol que no terminaban de traducirse en tiendas americanas, incluso teniendo descuentos de hasta el 50%.

Muchos "veteranos" que conozco en esto del rol han pasado o siguen pasando parcialmente por esa situación mezcla entre nostalgia y desaosiego, como si el rol fuese a estancarse para siempre. Era meterse en DriveThru y contemplar el increible catálogo rolero del otro lado del charco, para luego darte cuenta de que entre todo eso, muchas cosas volvían a reinventar la rueda, a la que tú ya habías dado muchas vueltas con tus juegos preferidos. Era entrar en los foros para confirmarlo: Que solo la gente con una docena de años a sus espaldas parecía valorar algo más que el mainstream, mientras el resto era como si no existiese.

Resumiendo: Que muchos no daban un duro por el futuro del rol en España. Muchos seguían jugando con sus grupos de siempre, entraditos en los 40, los 30 o casi; y no se veían con gente de 20 años porque  sencillamente no veían gente nueva. Entre esto, y los alarmistas que anunciaban el exterminio de los juegos de rol por culpa de los videojuegos, las cosas se pusieron muy negras y deprimentes para algunos. La verdad no fue tan exagerada, pero hubo una pequeña crisis en el aire.

Entonces empezaron a surgir iniciativas varias: Algunos se curraron sistemas nuevos y gratuitos o de ultra-low-cost, como Rápido y Fácil, C-System, o SD6. Otros se tiraron a por la distribución y uso regular del FUDGE, veterano desconocido hasta entonces que supuso una pequeña fiebre, la cual desencadenó otra por FATE.

Y para esta gente que veían las cosas negras fue como una pastilla para el dolor, que les hizo olvidarse de como grandes editoriales habían ido asestando puñaladas una tras otra a sus líneas, para decantarse por el negocio fácil de los juegos de mesa, aun habiendo mercado en el que vender. Y entonces llegó una editorial que prometió el Cthulhutech.... Y se lio gorda.

El culebrón de OK Games ha sido la gota que ha colmado el vaso a un pasado de desesperanzas que parecía haber tomado un nuevo rumbo con estas modestas iniciativas que por suerte, sigue habiendo. Cada dos por tres me encuentro en los blogs noticias de nuevas editoriales, tantas que ni me acuerdo muchas veces de los nombres. Algunas tienen productos francamente interesantes.

La gente como yo opinamos con cautela. Nos alegramos de estas iniciativas por fuera, pero por dentro seguimos desconfiando a causa de lo que otros han hecho en el pasado. Pero claro, primero nos quejábamos de que se estaban cerrando líneas de juegos, de que las CLN estaban acabadas, de que no salía nada decente al mercado. Y ahora que resulta que si que hay gente por ahí con iniciativa para romper con esta racha, resulta que no les damos cŕedito.

Entonces francamente, hay gente que no se de que se queja. Cierto es que la confianza se pierde rápido y se gana lentamente, pero no se que confianza hay perdida en nuevas editoriales que aun no han hecho nada malo a nadie, y sin embargo es así. Tengo interés sincero por lo que piensa la gente detrás de estos proyectos editoriales, muchos de los cuales son aficionados curtidos. Lo digo porque seguramente se desanimen mucho al ver esta actitud.

Personalmente no puedo evitar sentirme en cierto modo culpable, por haber recelado de ellos a causa de otras editoriales que me han cabreado de sobremanera en el pasado. Más aun cuando veo alguno de sus productos y me pregunto cuando saldrán porque me terminan interesando de verdad.

Supongo que no podré evitar seguir siendo precavido, pero no creo que estos emprendedores se merezcan desconfianza, sino como mínimo el beneficio de la duda. Así que desde aquí les digo a toda esa gente que se para a montar una editorial y/o a escribir su juego, que no se desanimen. Y al resto, a los que jugamos: Ser más críticos y juzgar por lo que hay, no por lo que ha habido o deja de haber.

ACTUALIZACION: Yo pensé que el juego de palabras del título de la entrada se iba a entender bien, pero he visto que no es así, por lo que añado esta explicación. The Day the Earth Stood Still es el nombre de una película del año 1951 conocida aquí como Ultimatum a la Tierra, que nombrada así, seguro que le va sonando a más gente. La traducción literal del título vendría a ser algo así como "El día en que la Tierra se detuvo", y de ahí la analogía con los juegos de rol.

6 comentarios:

  1. Es que todo cambia mucho cuando a uno le toca de cerca ;)

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  2. Creo que no se podía hacer un análisis más certero de la situación. La verdad es que el ambiente en torno al rol se halla enrarecido, y razón no te falta que con lo de OK Games muchos vieron la primera trompeta del apocalipsis. Pero la verdad es que si la gente se lanza a crear nuevas editoriales, como mínimo deberíamos darles ese voto de confianza, ya que si se aventuran en este mundo, algo de confianza tendrán en sus propias capacidades.Al fin y al cabo serán ellos los que nos sigan surtiendo de material en los años venideros...

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  3. Una grandísima entrada.

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  4. coincido contigo.
    hay demasiadas suspicacias y actitudes negativas...hay que esperar y dar a la gente tiempo y no menospreciar a priori a nadie...

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  5. Avatar, no es que me pille o me deje de pillar de cerca. Desde que se abrió SPQROL he visto entrar gente cada dos por tres con un proyecto en mente, preguntando sobre licencias, dudas sobre sistemas, buscando consejo, apoyo, de todo.

    Mirando la desconfianza que hay a su alrededor, ¿para que molestarse en hacerlo? Hacen el juego para jugar con su grupo y a correr, se evitarían críticas, puñaladas traperas, presiones de los cuatro jetas que siempre quieren que hagas más y muchos disgustos.

    Y sin embargo ahí están pese a todo.

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  6. Me sumo a eso de juzgar por lo que hay, de modo que hasta entonces no diré nada porque no creo que haya nada que decir.

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