25 feb. 2011

Traducciones

Ayer me decía a mi mismo que las malas traducciones no pasan con los juegos de rol. Que por alguna retorcida razón las burradas solo aparecen en novelas traducidas en los últimos años. Entonces me recordaron el caso de las hormigas-guisante. Y las Lunshaes.

Entre las ventajas de la tecnología moderna está la posibilidad de comparar un libro traducido con su versión nativa y encontrar gazapos. Pero lo normal es que no haga falta, porque encuentras expresiones que en tu propio idioma sabes que no pegan ni con cola. Que están usadas de forma errónea, sacadas fuera de contexto y que te despistan completamente.

Así por ejemplo, en su momento me leí la novela The Fall of Reach, primera del universo Halo. Muy buena, se la recomiendo a todo el mundo. Poco tiempo después me la encontré en una librería traducida y me la compré. Después de unas cuantas páginas empiezan las incoherencias: Algo que debería haber sido traducido como "Si, señor", inequívoca jerga militar consultable en cualquier lugar y más con Internet y sitios como WordReference, es traducido como "Si, si..."

Lo mismo me ha pasado con la novela Cuando falla la gravedad, en la que se mezclaban las reglas gramaticales anglosajonas con las castellanas, haciendo de los diálogos algo difícil de entender a veces. Yo no soy traductor ni nada por el estilo, pero me tocó aprender ortografía y gramática a patadas en la EGB, así que no entiendo como se pueden cometer esos errores.

Más recientemente ha sido en la novela de Starcraft La Cruzada de Liberty, donde he visto otras patadas al diccionario elegantes, pero no es tanto culpa del traductor como del autor original que se ve que no le dio ni por mirar de que iba el videojuego y que nombres usaban en él a la hora de escribir la novela sobre el mismo.

Creo que solo encuentro una forma de expresar lo que siento cuando veo estas cosas en un libro.

2 comentarios:

  1. Si es que también hay mucha gente que piensa que traducir es tan fácil como leer y buscando ahorrar costes no contratan a traductores profesionales. Y resulta que traducir no es algo trivial sino que requiere tiempo y esfuerzo.

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  2. Como traductor profesional, comparto tu dolor. Aún recuerdo cuando se me ocurrió leer la edición de Martínez-Roca de "El Tercer Brazo", de Jerry Pournelle y Larry Niven. A partir de la mitad del libro la narración era un batiburrillo casi incomprensible mezcla de gramática española e inglesa a partes iguales.

    Y esto sucede con muchísimas traducciones, especialmente en colecciones de fantasía y ciencia-ficción. Yo prácticamente he renunciado a leer nada traducido en estos géneros, porque me pongo de los nervios y termino dejando el libro a la mitad...

    ¡Ah, y felicidades por el blog! Es muy interesante.

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