27 abr. 2011

Jugar y aprender, que no experimentar

A veces me sorprendo un poco a mi mismo escribiendo en el blog. Suelo escribir mucho sobre mis reflexiones personales a la hora de jugar a rol, y por eso da la sensación de que cuando dirijo estoy en un laboratorio en el que los jugadores son los conejillos de indias. Y eso me deja muy mal sabor de boca, porque no hay nada más lejos de la realidad.

Soy una de esas personas a las que les gusta aprender, que consideran el tener información media solución a un problema determinado, que encuentra satisfacción en sacar algo de una determinada actividad en vez de terminarla igual que cuando la empezaste. Pero eso no significa que por "aprender" vaya a hacer todo con una mentalidad analítica o "tomando apuntes". Tampoco significa que después me ponga a pensar en como han ido las cosas para sacar conclusiones en limpio.

O quizá si lo haga, pero de forma incosciente. La cuestión es que como se ha dicho millones de veces, los juegos de rol tienen un cierto componente educativo porque son una actividad social que comprende de una parte literaria, otra parte creativa, una pequeña parte matemática, puede fomentar el trabajo en equipo y también la capacidad de expresión oral. Pero no dejan de ser juegos, y no precisamente juegos orientados a enseñar, sino orientados a divertir.

Aunque siempre puedes usar un juego ambientado en una época histórica determinada, lo que inevitablemente llevará a aprender algo sobre la misma, con lo que efectivamente puede dársele un uso educativo directo. También puedes compaginar un juego con tus estudios, y es que nada impide interpretar un personaje afín a los mismos, con lo que acabas haciendo algo de metajuego pero también aplicando lo aprendido e incluso buscándole aplicaciones prácticas.

Pero ni siquiera ello hace que los juegos de rol sean a la fuerza herramientas educativas o de aprendizaje. Del mismo modo en que uno puede sentarse en una mesa dispuesto a experimentar y probar esto o aquello... O simplemente a pasar un buen rato.

Diría simplemente que los juegos de rol hacen valer aquello de que "de todo se aprende" igual que con todo en la vida. Y sin embargo no dejan de ser juegos... Quizá si deberíamos usarlos más para enseñar y aprender después de todo, pero sin dejar de decir que son juegos: No experimentos ni herramientas.

3 comentarios:

  1. También me gustaría encontrar un post o crearlo hablando de lo "malo" que tienen los juegos de rol, ya que últimamente hay muchas reflexiones sobre lo bueno del rol y de su difusión por lo bueno que es...así que quizá es el momento....

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  2. No se si estás en el foro de SPQRol, pero si me lo permites, me gustaría abrir un tema para tratar eso que comentas, porque resulta interesante.

    Personalmente yo a los juegos de rol les encuentro de malo lo mismo que a otros hobbies: En exceso es malo y si la persona que lo juega no tiene la cabeza bien amueblada, le puede desconectar de sus responsabilidades del día a día o de la vida misma en si, (véase lo que le pasa a mucha gente con WoW). Y que los libros ocupan mucho espacio :P

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  3. Exactamente. Y no, no estoy en SPQRol. Y como llegan miles de aficionados al WOW, pues a través del Rol, que yo conozco unos cuantos que durante 3 años he jugado al WOW pero al final lo he dejado.
    Seguro que existen más cosas como que tiende a ser un mundo que te va encerrando, pasas de jugar una prtida de rol a empezar a leer libros de culto, series y peliculas de culto y cada vez eres más antisocial con los que no son frikis o roleros, llegando algunos a hacer gala de su frikismo como si eso les convirtiese en seres superiores, yo soy rolero de hace mucho y friki de antes, no se, pero nunca voy haciendo gala por ahí como los Gothicos u otros, ser rolero se lleva dentro y los q hacen una bandera diaria de ello también se equivocan por que crean una reacción adversa a este hobby!!

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