18 sept. 2011

La Paradoja de Fermi (II Parte)

Sigo con la anterior entrada sobre La Paradoja de Fermi y sus posibilidades roleras. La última alternativa que proponía era la de Fractal, un planeta de Core Command que es un hardware en si mismo para una sofisticada realidad virtual a la que sus habitantes se han trasladado dejando atrás la existencia en el plano físico. Fractal también podría virtualmente desaparecer del espacio si dejase de emitir energía alguna al exterior. Por supuesto  seguiría ahí, formando parte del sistema estelar y físicamente estaría presente. Pero a larga distancia podría pasar desapercibido. Esto es más o menos lo que sucedería si una civilización lo suficientemente avanzada construyese una Esfera de Dyson.

Una esfera de Dyson es una gigantesca esfera que rodea por completo una estrella, cuyo radio sería el equivalente de una órbita planetaria determinada. Esta esfera captaría toda la energía liberada por la estrella, de manera que se aprovecharía en su totalidad, no dejando escapar nada fuera de ella, (al menos en teoría porque obviamente no se conoce la existencia de ninguna). No sería por lo tanto visible directamente, solo a través de la radiación infrarroja que genera por el calentamiento de su cara interior. Aunque incluso esta radiación podría aislarse o atenuarse, haciendo aun más difícil su detección.


Esta podría ser la historia de un encuentro fortuito en un sistema no explorado, o solo conocido a través de telescopios y similares. Nada habría indicado previamente la existencia de una civilización en el sistema, (suponiendo que el resto de posibles planetas estuviese deshabitado), y además el encuentro podría resultar incluso peligroso, ya que una civilización capaz de construir un ingenio así, bien tendrá también los medios para protegerlo, especialmente si en su interior viven aislados de todo como en Fractal. Las esferas de Dyson se podrían convertir también en el objeto de estudio dedicado de cualquier proyecto sobre la búsqueda de vida inteligente: La existencia de una de ellas implica al menos que haya existido una civilización allí, las esferas no se crean solas. Podría ser incluso una historia sobre inteligencia, conspiraciones y proyectos secretos, muy socorridas en los juegos de ci-fi espacial.

Cambiando de tercio, existe otra posibilidad realmente interesante... Y que particularmente me fascina mucho por haberla empleado de manera incosciente en una ambientación propia de ciencia-ficción. Simple y llanamente la idea sería que los alienígenas somos nosotros mismos, que viajamos de otra era en el futuro a la nuestra por diversas razones. O dicho de otra manera, esta hipótesis presupone que los seres humanos llegarán en un futuro remoto a dispersarse por la galaxia y evolucionar de maneras distintas. Puede incluso que utilizando métodos artificiales como la Pantropía los humanos cambien radicalmente y den lugar a nuevas especies, (es lo que sucede en mi ambientación); llegando incluso a olvidar la Tierra, yendo más allá llegando incluso a ser otra civilización aparentemente aislada.

Aunque el hecho de volver a nuestro presente descartaría esto, obviamente deben conocer la Tierra, a menos que provengan de la Tierra misma o como mucho, de nuestro sistema solar. ¿Por que viajar al pasado? Una de las ideas más fuertes es la de asegurarse que nuestra evolución sigue unos patrones aceptables. Tal vez para protegernos de un enemigo futuro que podría atacarnos en el pasado, similar a la Guerra Fría Temporal de Star Trek, (e incluso a Terminator si nos ponemos).

Una variación de esta idea es que sean especies creadas por nosotros en un futuro. Como armas perfectas, tal y como sucede entre los Zentraedi y la Protocultura en Macross por ejemplo. Sin duda historias de este tipo hay mil en los que basarse, ya que es un argumento bastante recurrente.


Y se puede rizar el rizo una vez más: Que nuestra civilización sea una de las que se expandieron a partir de otro planeta madre que no sea la Tierra, y que por circunstancias desconocidas lo hayamos olvidado. Pero no explicaría el por que de los restos arqueológicos que estamos descubriendo, a menos que existiese una segunda especie aquí a nuestra llegada que se extinguió por ser genéticamente inferiores. Este argumento también ha sido explotado en algunas obras de ciencia ficción. Sería más plausible la teoría de haber existido civilizaciones más avanzadas que la nuestra tiempo atrás que se hayan marchado al espacio, dejándonos aquí por diversas razones, como por ejemplo que tuviésemos algún impedimento, debilidad o defecto; e incluso por protección. El impedimento es posible si consideramos a los primeros humanos como una evolución inferior frente a la que se ha marchado, pero que ha salido adelante pese a todo.

1 comentario:

  1. A mi se me ocurrió una idea así una vez, aquí va si te es de utilidad: nuestro sistema solar, y tal vez un espacio considerable alrededor, es en realidad una prisión. En la antigüedad, la humanidad fue una especie muy violenta y expansionista (como los Niztechanos de Andromeda, por ejemplo). Solo la alianza de unas cuantas especies, logro derrotar a esta potencia expansionista. Como no deseaban cometer un genocidio, la humanidad, su fue confinada al planeta tierra, donde a través de vigilancia, procesos selectivos, y eugenesia, estos alienigenas hicieron que pasáramos a ser seres menos avanzados tecnológicamente hasta ser lo que somos ahora.... los ganchos para una campaña podrían ser muchos, siendo especialmente clave, el hecho de que los humanos descubran lo que fuimos.

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