9 nov. 2011

Last War: Wanderers

En las profundidades del desierto de Arizona habita una gente que está hecha de una pasta especial. Son descendientes de la patrulla de carreteras estadounidense, de los marshalls, de los cazarecompensas y de los nómadas que precedieron al Gran Silencio. No tienen un nombre definido, pero son coloquialmente conocidos como Wanderers por su estilo de vida: Solitario y sin hogar, de un lado para otro... Llevando la justicia a los territorios de la Coalición. Esta gente está al servicio del gobierno de Phoenix y forman un cuerpo de policía que patrulla las carreteras de la C.E.A. Oficialmente están reconocidos dentro de las fuerzas de seguridad de la misma, pero son muy independientes, actuando más por decisiones propias y libre albedrío que por órdenes directas de la central.

Alguien se convierte en Wanderer por diversas razones. Las más habituales son el voluntariado y la penitencia. En el primer caso, se trata de gente que proviene de alguna otra fuerza policial o del ejército que se ofrece voluntario para formar parte del cuerpo. Rara vez se rechaza una petición de ingreso ya que la cantidad de Wanderers es más bien escasa considerando el territorio que deben cubrir. Basta con tener un historial relativamente limpio. Las razones del voluntariado pueden esconder traumas personales, enemistades que mantener lo más lejos posible y a veces pura vocación. Desde luego que la fama o el dinero quedan fuera de las aspiraciones de un voluntario. La otra razón es una penitencia impuesta o autoimpuesta por un delito moral o ético más que material a alguien que forma parte de la "nobleza" de Phoenix, institución gubernamental o fuerzas de seguridad. Alguien que desea limpiar su honor entrando a formar parte de una organización despiadada.

Los Wanderers reciben un apoyo muy limitado de Phoenix. Cuando parten hacia el desierto se les entrega un modesto equipo y armamento para subsistir, nada de caros implantes y cosas por el estilo. Deben poseer un vehículo el cual deben conseguir por su cuenta antes de marcharse. El gobierno proporciona ciertas compensaciones a quienes los proporcionan, pero no suelen ser maravillas de alta tecnología precisamente. Con el paso del tiempo, estos vehículos acaban siendo mejorados y parcheados de forma rudimentaria. Y lo mismo pasa con implantes y armas, prácticamente es mejor tirar de lo que el voluntario posea que de lo que le dan.


Prefieren la fiabilidad del equipo por encima de las prestaciones, porque en el desierto es difícil mantenerlos en óptimas condiciones de funcionamiento. Existen comisarias donde pueden reaprovisionarse, pero están muy limitadas ya que viven de donaciones y de las caravanas de scavengers. Suelen ser puntos de reunión y refugio, además de centros donde coordinar informes de inteligencia y lista de los más buscados.

Los Wanderers son tipos solitarios. Solo unen sus fuerzas cuando es necesario. Esto se debe a dos cosas: El amplio territorio que hay que cubrir, demasiados kilómetros de carreteras para tan pocos voluntarios; y que muchos de ellos prefieren vivir aislados del resto, haciendo las cosas a su manera sin dar explicaciones. Pocas veces reciben órdenes directas, lo normal es que se ocupen de los asuntos de su zona manteniéndose informados por la gente de los pueblos, los mensajes por radio de otros compañeros y de las comisarias, las listas de cazarecompensas y las cosas que se van encontrando por ahí.


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