7 ene. 2012

Leyendas de Dune I: La Yihad Butleriana

Hace poco que he terminado de leer esta novela basada en el universo de Dune, creado por Frank Herbert y presentado en una de las mejores novelas de ciencia-ficción de todos los tiempos. En dicha novela se mencionaban de pasada algunos de los acontecimientos que llevaron a la humanidad a la situación actual, en la que la sociedad está regida por casas nobles y ciertas órdenes, no existen computadoras ni máquinas pensantes, y se viaja plegando el espacio, algo posible gracias a la Especia, la melange extraida del planeta Arrakis que proporciona a quienes la consumen poderes extrasensoriales, capacidad para ver el futuro y aumento de la esperanza de vida. Acontecimientos como el surgimiento del Catolicismo Naranaja a partir de la Yihad Butleriana, de la que toma el nombre esta novela de la que os hablo.

Según la novela Dune, la Yihad Butleriana fue el nombre dado a la guerra contra las máquinas que se habían apoderado de los mundos humanos. Pero no se daban muchos detalles al respecto, así que éramos libres de imaginar esa vida 10.000 años atrás, seguramente influenciados por otras obras de historias similares como Terminator o Battlestar Galactica. Así que os podéis imaginar que me impulsó a leer esta novela, una malsana dósis de curiosidad por ver como era el universo controlado por las máquinas tejido por Herbert. Su hijo Brian Herbert junto con el señor Kevin J. Anderson se han encargado de contarlo.

La Yihad Butleriana es un libro no muy largo, pero se hace pesado de leer porque es muy lento. Durante varios cientos de páginas podemos estar leyendo historias casi del día a día sobre los personajes sin avanzar prácticamente nada, para después en uno o dos cápitulos resolver una gran crisis sin demasiados detalles. E incluso fuerza algunas situaciones al ocurrir demasiado pronto o a una velocidad poco creible. Así por ejemplo, hay una parte del libro que transcurre durante un embarazo. Esos nueve meses se le pasan al lector como si fuesen años, tanto por lo lento que es, como porque de repente sucede algo que solo nos parecería creible si realmente hubiesen pasado años, no dos o tres meses.

Además, abusa demasiado de cliffhangers tontos porque sabes como van a terminar. Le da demasiadas vueltas a cosas que se sobreentienden desde el primer momento, alargando aun más la cosa. Pese a todo, el libro me enganchó sobretodo al principio, esperando que después de poner en escena a todos los personajes, la cosa cogiese ritmo. Después, me mantuvo enganchado por algunos personajes que me tenían realmente intrigado: El robot Erasmo que trataba de comprender la naturaleza humana y las muchas situaciones de su vida diaria que te hacen entender a la perfección la diferencia entre humano y máquina. Vorian Atreides y Xavier Harkonnen, con apellidos de dos de las más grandes casas nobles pero con roles que nos resultarán extraños viniendo de Dune. O Norma Cenva, que tras varias contribuciones a la creación de los escudos Holtzman empieza a pensar en un sistema para viajar a través del espacio plegándolo...

A cuento de esto último, la saga sirve también para contar el origen de órdenes como la Benne Gesserit, Benne Tleilax o los Mentats; de los Fremen y por supuesto, la historia de Arrakis. No niego que estas cosas también sean interesantes, pero algunas parecen metidas a rosca, completamente ajenas a lo que estaba sucediendo en el universo de mientras, teniendo la sensación de que podían haber ocurrido en cualquier otro momento sin problemas. El caso más sonado es el de la historia que cuenta la primera monta de gusanos de arena, la leyenda de los Shai-Hulud y los efectos de la Melange.

Es una novela que recomiendo si os gusta Dune. Es lento, pero la narración es buena pese a todo y tiene sus cosas interesantes. Ahora me toca ponerme con la segunda parte, titulada La Cruzada de las Máquinas. Veremos que tal está...

1 comentario:

  1. Curioso, tengo un amigo, el escritor de la cueva del lobo que se leyó la mayoría de las novelas de Dune, especialmente las de Anderson y el hijo de Herbert, y hace la mismas críticas que tu. Es más una vez dedico una entrada a ese autor, porque a él al parecer: o lo odias o lo amas. Yo leí un comics, titulado: la Crisis Gorn, guionizado por él. En ese comics, ambientado en ST adolece de los mis defecto que le has adjuntado al escrito, yo creo que es algo característico del autor.

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