8 oct. 2012

De reproductores y bibliotecas musicales

Poner música en las partidas de rol es todo un arte como he comentado alguna vez. Llevo trasteando con ello de mil y un maneras; finalmente me he decidido a organizarme bien para evitar los problemas del directo que más de una vez he tenido durante el transcurso del juego. Para ello he seguido dos pasos: Organizar la música que tengo por ahí, y buscar un reproductor que tenga también la función de gestionar biblotecas musicales. Se puede pensar que la parte más tediosa es la primera ya que programas que cumplan esos requisitos los hay a patadas, cosa completamente cierta. Pero no: Este fin de semana me he pasado bastantes horas probando programas hasta dar con uno que haga lo que quiero, pero vayamos por partes.

Problema presentado: No funciono con tres o cuatro bandas sonoras. Funciono con toda la música que escucho habitualmente, me paso buena parte del día escuchando muchos estilos procedentes de tanto de grupos como de bandas sonoras. Hace años me compré un iPod tras pasar por varios reproductores corrientitos, lo consideré una inversión de cara a llevarlo todo encima, y me está cundiendo mucho. Nunca había usado un programa como iTunes para organizar la ludoteca, pero cuando aprendí a usar listas y a tenerlo todo bien etiquetado, el siguiente paso fue buscar programas similares para cuando no estaba colgado del iPod, especialmente después de hacer un backup de éste al disco duro.

La mayoría de los programas de este tipo tienen el problema de no estar preparados para manejar bases de datos tan grandes, y se pierden aun más al añadir servicios de streaming como Spotify, EBM Radio, DI.fm o Sky.fm que también suelo usar. Hasta ahora me he apañado en Linux con Rythmbox, el programa que viene con GNOME. No se colapsa, el acceso a las canciones es inmediato, pero es demasiado sencillo. Ahora la historia es que necesito uno que funcione en Windows 7... Y a poder ser con versión también en Linux para poder compatibilizarlos al máximo y usar listas de reproducción guardadas en formato m3u por ejemplo.

Empieza la odisea. El primero que pruebo es Amarok, que tiene versión Windows aunque ocupa la nada despreciable cantidad de 470 Mb. Estoy en un i7 con 8 Gb de RAM, pero da igual, el programa va increiblemente lento, se colapsa al navegar por la biblioteca hasta que finalmente se cuelga. Lo instalo en GNOME, no me termina de ir bien tampoco, aunque va fluido, (en un ordenador mucho menos potente). Lo dejo ahí y el siguiente que pruebo es Songbird en Windows, planteándome usar un emulador o la beta en Linux si funciona. Pero no: Después de estarse 20 minutos reconociendo la biblioteca, tiene un problema parecido a Amarok y va también lento. Lo pruebo con menos archivos: No hay problema. Leo en Internet que mucha gente tiene problemas similares con colecciones de más de 5.000 archivos. A otra cosa mariposa.

Sigo con Musicbee. Tiene muy buena pinta, muy personalizable, soporta muchos formatos y dicen que está preparado para bibliotecas grandes, aunque es solo para Windows. Me encuentro con un bug a la hora de relocalizar la carpeta de música. Un problema (dicen) que se soluciona dando permisos de administrador al programa. Se los doy y tienen razón en que no da ese problema, pero me sigo encontrando con otros. No estoy para comerme la cabeza haciendo funcionar un puto reproductor de música, (tal cual). Busco en Google más alternativas a Winamp, que hace tiempo dejé de lado en favor de Audacious y Aimp (que tiene biblioteca, pero para pocos archivos, lo mismo de siempre).

Y me encuentro con un programa llamado Clementine, un fork de Amarok que tiene versión Windows y Linux. Lo instalo... Funciona bien a la primera. Me lee toda la base de datos y accede a ella sin colapsarse en ningún momento. La interfaz me gusta: Permite manejar la colección con listas y etiquetas, pero también tiene explorador de archivos integrado y acceso a servicios de streaming como Spotify. Puedes guardar las listas en formatos conocidos... Solo me queda probar la integración de los dos ordenadores, porque el de escritorio es para preparar y el portátil para trabajar.

Conclusiones: Después de muchos años probando programillas específicos para poner sonidos y música en las partidas y los problemas de organización copiando los archivos necesarios cada dos por tres, he ido a lo bruto. Hay muchos reproductores en el mercado, pero por lo que he visto la mayoría tienen problemas cuando la lista pasa de varios miles de archivos o de ciertos Gb, algo relativamente fácil de alcanzar. Clementine me está funcionando muy bien, si alguien necesita un programa de estas características se lo recomiendo. (Y de paso sin comerlo ni beberlo, también he puesto unas cuantas opciones alternativas).

1 comentario:

  1. Yo uso el Foobar2000, que es una maravilla, pero la pega es que no tiene versiones para unix y derivados (o sea, todo lo que no sea windows en esencia).

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