27 oct. 2013

Echando la vista atrás y mirando al futuro

Preparando las respuestas para el Reto de los 30 días inevitablemente he acabado echando la vista atrás hacia esos primeros días de mi vida como rolero. Me asombro a mi mismo por el derroche de ganas, ilusión e imaginación que poníamos a la hora de jugar. Me acuerdo de muchas anécdotas e historias, y de como más que partidas y campañas, aquello que hacíamos todas las tardes eran auténticas sagas. De rebote he mirado unos cuantos CDs con archivos y manuscritos de la época. Han salido a la luz ideas que tenía casi completamente olvidadas. Y digo casi, porque me doy cuenta de que en mi subconsciente siempre han estado ahí.

Un boceto de ambientación a lo Blade Runner para jugar Cyberpunk 2020 en una Europa devastada por la hipotética-futura guerra 4ª Guerra Corporativa mencionada en el manual. He vuelto a retomarlo para aplicar además unas cuantas ideas de diseño sobre incitar a la aventura y la acción mediante ambientaciones minimalistas.

Los bocetos originales de mis ideas para crear un Cyberpunk 2020 a medida, más llevado a los años 30-40 para no pillarme los dedos por estar el 2020 a la vuelta de la esquina. Parte de ellos ya los he puesto en práctica, aunque me temo que casi todo está en mi cabeza. Pero la cuestión es que muchas de esas cosas no están pensadas para crear un timeline o una historia que de lugar al "presente" de un Cyberpunk 2033, sino que son para jugarlas. Desde dos precuelas con mini-campañas en los años 2013 y 2018 que entroncarían con la mega-campaña que jugamos durante tres años, hasta una secuela en el salvaje oeste de los Estados Unidos en 2023-2025 con muchas muchas motos y muscle cars.

La idea de hacer un juego de ciencia-ficción espacial a medida es algo que siempre he tenido en la cabeza. De cuando en cuando, añado unas líneas más a algo que ha crecido demasiado como para ser jugable, y que da nombre a este blog. Con ello he aprendido precisamente la diferencia que hay entre un setting agradable de leer y propenso a escribir historias, y otro que esté pensado para jugar. Las bases y los conceptos que manejan no tienen que ser los mismos. Tras este enorme cajón desastre llamado Crónicas de Taslar he intentado centrarme y crear settings más pequeños. La mejor idea que tengo guardada por ahí (de nuevo sin desarrollar), es una evolución de 200 años a partir del setting original de X-COM, es decir: Desde principios del siglo XXI se sabe que hay vida alienígena ahí fuera con intenciones nada claras y toda una conspiración tras ellos. ¿Que ocurriría si un día tuviésemos naves capaces de surcar el sistema solar e incluso ir más allá?


Pendiente tengo una campaña de Planescape y/o Dark Sun. Soy un fan incondicional de AD&D y siempre me ha echado para atrás que todo tenga que girar en torno a una fantasía esculpida en base a Tolkien (y mira que hay cosas de Forgotten Realms que me gustan mucho). No me gusta Tolkien, mi corazón está con Robert Howard y Jack Vance, también con fantasía medieval japonesa, (pero ni soy un otaku ni me gusta Final Fantasy). Escritas están algunas de las aventuras, al menos la parte que no depende de reglas, (que para el caso... porque vamos a jugar con Microlite20). Me queda el "pegamento" que forme una campaña en la que ir subiendo niveles...

El problema es que ahora mismo no tengo la regularidad necesaria para jugar algo así sin tener que hacer muchos fundidos en negro. De hecho este 2013 está siendo bastante malo como director de juego, porque estoy un poco agotado anímicamente como para sacar fuerzas y llevar adelante cualquier cosa. Pero algún día... Y gracias a las nuevas tecnologías que le permiten a uno jugar por internet casi como en la mesa, espero que algunas de estas cosas dejen de ser meras notas sueltas en un cajón y se conviertan en batallitas que poder contar en el bar.

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