11 nov. 2013

Libros y Notas

La paja mental de hoy gira en torno a mis penurias confeccionando ambientaciones para jugar. Tengo una carpeta en el disco duro que ha ido creciendo con el paso de los años en la que guardo todos esos proyectos de "juego de rol" inconclusos. Son muchas ideas que van al cajón pero que no quiero olvidar o desechar del todo por unas razones u otras. La cuestión es que si no las he acabado, es porque escribir un libraco con el juego me da mucha pereza. Cuando empecé en esto del rol, no me preocupaba por tener todo en notas sueltas. Después le he ido dando muchas vueltas. Ahora, cada vez menos.

El libro es el formato para presentar un juego de rol por antonomasia. Es algo que todo el mundo reconoce y que en el caso de un juego, tiene una estructura fácilmente reconocible y más o menos estandarizada. Sea en papel o PDF, estamos ante algo que tiene una narración contínua que entronca con las distintas secciones de las que se compone. Pero, ¿tiene que ser la única manera? Para que resulte "vendible", o si tu objetivo es llegar a la mayor cantidad de gente posible, diría que si.


Pero desde hace un tiempo, para mi empieza a ser un tedio en algunos casos. He hablado bastantes veces sobre el hecho de que alcanzada una cierta edad rolera, uno tiene la experiencia necesaria para llevar a la mesa de juego lo que quiera utilizando el sistema que más le guste. O que coge un libro y no se lo lee entero, porque no se va a aprender un sistema de reglas nuevo, o porque no le interesa toda la ambientación. Directamente, puede que ni se compre el básico y use suplementos incrustados en la campaña que juega con sus colegas.

Yo confieso que cuando me voy a comprar un juego de rol nuevo, pienso mucho en si realmente me va a merecer la pena el gasto debido a estos factores. A veces preferiría tener las cosas en fascículos o textos sueltos con partes de la ambientación que me interesen. Una idea que se que es inviable para una editorial, pero que yo utilizo cada día más para trabajar los juegos y ambientaciones propios que quiero jugar con mi grupo.

Me vienen a la mente proyectos como Thieve's World o Orions Arm Project en los cuales la ambientación, independientemente de que participe mucha gente, se crea aportando ideas sueltas. OAP es un setting de ciencia-ficción que partiendo de una base, da alas a cualquiera que quiera participar en la comunidad para añadir relatos, ubicaciones, lugares, e incluso alguna que otra partida de rol.

Lo que es en mis archivos personales, tengo las cosas estructuradas en carpetas en las que voy añadiendo documentos con notas, relatos, cronologías y lo que se tercie. Intento partir de una base por supuesto, sino el setting no tendría ni pies ni cabeza. Los pros de esto, son no tener que comerse la cabeza pensando la estructura del libro y poder añadir cosas cuando te plazca sin seguir un orden. Los contras son que quizá, la comprensión de todo ello sea más complicada para otras personas.

Se que esto que estoy diciendo es simplemente trabajar con bocetos que precederían al libro en si. A veces es mejor usar bocetos y cosas simples que complicarse la vida. Si el juego funciona de esa manera, ¿por que hay que ceñirse forzosamente a un estándar? No sería la primera vez que por querer hacer un libro, se acaban añadiendo cosas para que tenga el volumen exigido por la editorial, que lo transforman en algo que no es lo que quieres que sea.

*He elegido el demotivational de Ptolus adrede como caso extremo. Para los que no lo conozcáis, lo que se ve en la imagen no es una caja, sino un libro de 672 páginas, criticado por ser un tanto inmanejable para la mano... Sin duda, un objeto que luce muy bien en la estantería (y una ambientación fantástica muy buena), pero mejor haberlo dividido en libros más pequeños...

1 comentario:

  1. Yo diría que el formato libro fundamentalmente lo hace más accesible, requisito casi imprescindible para ser vendible (con honrosas excepciones como MERP o Kult, ¡qué libros tan mal estructurados!) :P.

    Tambièn compacta más la información y facilita su transporte. Yo este fin de semana me he dado cuenta con cierto estupor que necesitaba un ordenador para dirigir mi crónica de Vampiro porque tenía montones de notas distribuidas en hojas de cálculo y txts y entradas en evernote. Ahora me he propuesto transferir esas notas a una tradicional y polivalente libreta, que es a la campaña lo que el libro de reglas al juego en sí xD

    ResponderEliminar