14 ago. 2014

Una historia de amor y Dungeons & Dragons

Ahora que todo el mundo está haciendo campaña para que se traduzca la 5ª edición de Dungeons & Dragons (cosa que apoyo completamente), había pensado en contaros mi peculiar historia con este juego. Mucha gente se piensa que no me gusta porque no soy muy dado a la fantasía medieval, (cuando en realidad lo que pasa es que prefiero la obra de Howard mil veces antes que la de Tolkien), o que soy anti-dungeonero porque no me llevo nada bien con D20 System, (y parte de la culpa la tiene mis experiencias con D&D 3.0). Pero lo cierto es que si bien no devoro libros de fantasía medieval al mismo ritmo que los de ciencia-ficción, Dungeons & Dragons es la excepción a esa regla, ya que es un juego para mi must-have: Aunque te puedas tirar años sin jugarlo, (como me ha pasado), aunque encuentres juegos que tienen mejores reglas o planteamientos, (como me ha ocurrido con Traveller), aunque a veces aburra. Pero vaya, es de esos juegos a los que siempre vuelves al cabo de un tiempo.

Mi historia con este juego empieza allá por 1996 cuando una aburrida tarde de verano un colega me pegó un toque para ver si quería probar "algo nuevo". Era un juego de mesa con miniaturas, con una cuadrícula por la que te ibas moviendo y matando bichos. Como podéis suponer, efectivamente estoy hablando de Heroquest. Pero la historia es que había perdido las reglas, así que un colega se trajo "otras" con fichas y todo con las que jugar. Se trataba de una versión muy reducida de AD&D, y con eso estuvimos jugando un rato largo, hasta repetir unas cuantas veces más.

Al cabo de unos años empecé a jugar a rol, y aunque AD&D no fuese uno de los juegos de cabecera que había en mi grupo, jugué varias veces. Os podéis imaginar la sorpresa al ver las fichas y las reglas, la cara que puse cuando les dije a mis amigos "esto yo ya lo he jugado, pero se llamaba Heroquest", y las explicaciones que tuve que dar sobre el improvisado Frankenstein que jugamos dos años antes.

La cuestión es que cuando fui a la tienda a hacerme con el manual básico de AD&D, no lo encontré: Se lo había comido la recién estrenada tercera edición, que ya solo era Dungeons & Dragons a secas. Así que nada, me compré el libro del jugador y me lo leí. En un primer momento, el haber listas de habilidades y dotes me pareció algo bueno. Me dije a mi mismo, que le daba "más cuerpo" y lo hacía más similar a otros sistemas que jugaba, como Interlock o Fuzion. Pero el día que fuimos a jugarlo, fue un tanto decepcionante: Las habilidades eran una complejidad innecesaria para quienes venían de AD&D, y las dotes un peñazo que alargaba la creación de personajes de sobremanera. La mecánica de tirar y superar si que gustó, pero casi fue lo único.

Desde aquella partida, no volví a jugar a D&D3 hasta hace apenas unos meses. Es decir, estamos hablando de unos 12 años sin jugar a Dungeons & Dragons, y no será porque no he querido. Pero es que no me gustó nada la tercera edición, así que intenté volver a la segunda. Intenté hacerme con los libros básicos, pero fue una tarea casi imposible. Por aquel entonces no había la facilidad que hay ahora para buscar por Internet, y se resistió demasiado.

He intentado llenar ese vacío de muchas maneras. Primero, con un retroclón llamado OSRIC. Es AD&D 1ª edición, con algunos pequeños retoques. Como sorprendentemente conseguí después los dos manuales de monstruos para AD&D y la caja básica de Dark Sun, me encontré con una solución aceptable. Pero no fue suficiente, yo no quería un retroclon, yo quería el de verdad. Así que un tiempo después, me compré el libro del jugador y director de juego de Hackmaster. Una puta locura, con perdón de la expresión. Hacer personajes en este juego era un parto... de risa y de los de verdad. He jugado una vez, y tras eso me dijeron que estaba muy loco. Así que, otra vez para el armario.

Castles & Crusades supuso un soplo de aire fresco. Este juego utiliza D20 system para crear una mecánica muy sencilla, y los libros básicos de la 1ª edición ocupaban 30 páginas cada uno. Una maravilla: Un juego sencillote a más no poder, con personajes que se creaban rápido y reglas que se aprendían aun más rápido. C&C fue un rayo de esperanza, hasta el punto de que leyendo D&D Next me ha recordado bastante a dicho juego y lo he desempolvado con la idea de jugarlo algún día de estos. Hasta tengo preparado un dungeon.

D&D 3.0 fue algo decepcionante para mi, pero fue más cosa del sistema que del planteamiento. Tuve Gamma World 6E y Star Wars D20, y volvió a ocurrir lo mismo que con D&D al jugar. Es más: Conseguí la 1ª edición de Gamma World y me llevé una sorpresa increible al ver lo sencillo y escueto que era el manual, cayéndoseme un mito injustamente creado en Internet de que eso que llaman Old School es complicado.

De la cuarta edición pasé olímpicamente. Su planteamiento aun más videojueguil me hizo retroceder, y es que para jugar a un videojuego, enciendo el ordenador. Sinceramente, hay cosas que se pueden importar de un videojuego a una mesa de rol, pero en mi opinión lo que no se puede importar es la mecánica: El ordenador hace cálculos que tú en mesa, sencillamente no puedes manejar. Y por otro lado, tras ver C&C y GW1E, como que le podían dar mucho por saco a unos manuales tan gordísimos, y que encima no eran ni compatibles con la enorme cantidad de material publicado para D&D 3.X.

Aventuras en la Marca del Este ha sido otro soplo de aire fresco, aunque echo de menos una ambientación menos clásica para él, (y si, Planescape es otro vacío que llevo intentando llenar desde hace mucho). Por otro lado, me gustaría jugar algún día a Reinos de Hierro y Eberron con otras reglas que no sean las de D20 System. Así que esta quinta edición, la he cogido con muchas esperanzas.

Sí, yo también estuve machacando la tecla F5 en la página de Wizards el día que publicaron el manual en PDF. Me faltó tiempo para volcarlo en la tableta y leerlo. Fue una grata sorpresa, que me decidió a comprar los básicos de esta nueva edición con la idea de recuperar el espíritu de ese AD&D que tanto añoraba. Si en el momento de publicar estas líneas no me he hecho aun con el Starter, es porque me ha pillado de vacaciones, y porque, no os voy a engañar, ando maquinando unas cuantas cosas para Walküre y para XCORPS (si, soy tan impaciente que estoy preparando partidas antes de que salga el juego).

Pero... Bueno, ha ocurrido algo inesperado. Algo llamado "Premium 2nd Edition Advanced Dungeons & Dragons Player's Handbook". Acompañado de su correspondiente manual de Dungeon Master y de monstruos. Y aun precio tan tentador, que no hace ni media hora que los he pedido. Así que, creo que D&D Next tendrá que esperar. Por fin he llenado ese vacío en mi interior.

Y no me importa decirlo, no por orgullo (soy una persona muy modesta), sino porque soy de la opinión de que el mazmorreo no tiene por que estar reñido con otros estilos de juego y otros géneros. Aborrezco tanto a los fanboys de D&D que ven el resto de juegos de rol como una mierda, como a los detractores que dicen que D&D no vale para nada. En fin: Hace tiempo que dejé las discusiones de a ver quien la tiene más grande, quien dirige mejor y quien juega mejor. Me gusta D&D y me alegra que esta nueva edición sea más potable que la 4ª que no fue del gusto de todo el mundo. Aunque de momento, me quedo con mi AD&D, gracias :)

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