1 sept. 2014

Z-CORPS FILES #001

Este fin de semana volvimos a quedar para jugar. El parón veraniego siempre me ha servido para refrescar ideas y leer mucho, aunque esta vez la idea de Z-CORPS FILES venía de antes. Nunca he comulgado demasiado bien con los zombies, pero en Z-CORPS me he encontrado con una ambientación en el que los muertos vivientes son una parte más de un espectáculo intrincado y oscuro. Como tal, he visto la forma de hacer partidas que sean algo más que un grupo de supervivientes histriónicos haciéndose valer entre miles de zombies, ya que la historia de fondo es de esas con un equilibrio idóneo entre detalles y facilidad para introducir cosas en la trama.

Z-CORPS FILES empezó siendo un conjunto de one-shots para jugar en plan bélico llevando a un grupo de controladores. Pero es muy fácil que esos one-shots se conviertan en parte de una trama general y sin embargo poder jugarse de forma independiente, así que di a esas sesiones únicas algo más de profundidad. Ayer jugamos la primera de esas misiones que los personajes tendrán que afrontar como miembros Z-CORPS en los que se han convertido. Para ello, he llevado la acción a California, donde One World ha montado una base para intervenir en el brote infeccioso de Los Angeles.

Aun quedan bastantes cosas por perfilar sobre el escenario de los Files, pero por ahora con la información básica es suficiente para empezar. Campo Rojo es el lugar al que unos personajes recién salidos del entrenamiento recibido en Savannah llegan para recibir su primera misión, que no es otra cosa que la nada convencional tarea de averiguar que ha sucedido con un equipo anterior encargado de extraer un paquete de antrax de una comisaria en Los Angeles, y reanudar a su vez la extracción de dicho paquete.

Sin contar demasiado, toda la acción se plantea más como una intervención militar que como la típica película de zombies. Y funciona: El hecho de que los muertos vivientes sean un enemigo más y como tal se pueda aprender a combatirlos es mucho mejor que el derrotismo imperante en todas las historias del género Z, en las que por un lado los supervivientes se convierten de pronto en una mezcla de Mcgyver y el Equipo A al tiempo que uno solo de estos seres es capaz de aterrorizar a un grupo armado de gente hasta el límite de lo ridículo.

Hubo momentos realmente buenos en la partida, incluyendo una demostración empírica de como un punto de cojones bien gastado puede dar lugar a momentos verdaderamente emocionantes. Incluso hubo que rescatar el bullet-time del fondo del cajón y darle un toque a lo Max Payne. El sistema también es uno de esos que tenía un poco en el olvido, y es que a lo largo de estos años ha ido yendo y viniendo de cuando en cuando, por lo que siempre me maravillo al ver la rapidez con la que se hacen los personajes, y lo fácil que es resumir el sistema en un par de páginas.

Como parte de ese parón veraniego además, he llegado a plantearme ordenar bien de una vez todo el atrezzo que tenía por ahí para jugar. Desde bandas sonoras, hasta tarjetas-resumen con equipo y reglas. Esta también es la segunda partida en la que, en vez de escribir el guión como un texto, lo hago como si de una presentación con diapositivas se tratase: Cada una de ellas no deja de ser una tarjeta en la cual se pueden poner las notas más importantes de cada escena, sin los problemas asociados a las notas demasiado esquemáticas o a acabar escribiendo demasiada paja entre lo verdaderamente importante.

1 comentario:

  1. Me gusta la idea, tengo pensado hacer unso cuantos one-shot en la tienda friki que suelo visitar, y me has animado a usar Z-Corps como juego para captar gente nueva en el mundillo.

    Cualquier idea o consejo sobre el juego es bien recibida. En la pagina web de Holocubierta hay muy buenas cosillas, mucho material fan mas que decente.

    Saludos.

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