20 ene. 2015

Elite Dangerous


Algunos medios especializados y otros que no tanto, se hacían eco hace no mucho de una noticia a priori un tanto espectacular: Se trataba del reto lanzado por el videojuego Elite Dangerous, lanzado oficialmente el pasado 16 de diciembre, en el cual se proponía explorar hasta 400 billones de sistemas estelares que recrearían la Vía Láctea con el mayor realismo posible, pagando 10.000 dólares a quien consiguese el rango Elite en primer lugar.

Elite Dangerous es el cuarto juego de la franquicia Elite, que lleva dando guerra en esto de explorar la galaxia desde 1984. Esta última edición parece seguir la tendencia actual de revivir el género de los simuladores espaciales, que no tenía una representación decente hasta hace poco, y que promete mucho junto a otros títulos como Star Citizen o No Man's Sky. También yo estaba falto de uno de estos juegos, y como Star Citizen no terminaba de llegar "completo" a los backers, decidí probar el nuevo Elite. En esta reseña explico un poco de que va el asunto.


Mecánica de Juego
Elite Dangerous se basa en un universo persistente que recrea lo que teóricamente sería la Vía Láctea, con unos 400 billones de sistemas estelares explorables. Al comenzar el juego, tendremos una nave básica de tipo Sidewinder que nos recordará mucho a la Courier Class de Traveller, y 1.000 créditos en el bolsillo para empezar a hacer negocios. A partir de aquí, libertad total para hacer lo que queramos, al menos en teoría porque necesitaremos bastante más dinero para poder tener algo decente. Y es que, aunque la Sidewinder es una nave bastante decente para ser una multipropósito muy básica, apenas puede llevar 4 toneladas de carga y armamento ligero.

Con ello, una de las primeras cosas que tendremos que hacer para progresar es comerciar. Libreta en mano, habrá que ir recorriendo estaciones espaciales apuntando que le sobra y que le falta a cada uno para comprar barato y vender caro. ¿Os suena? Pues si, es Traveller puro y duro. El progreso es exponencial, y a medida que ganemos más dinero podremos obtener mercancías que nos dejen mayor margen de beneficios.


Otra opción es hacernos caza-recompensas o piratas, dependiendo del lado de la ley en el que estemos. No es un trabajo fácil, especialmente si somos piratas solitarios. Pero las recompensas permiten adquirir créditos más rápido que el comercio, al menos al principio.

La exploración es otra manera de ganarse la vida, personalmente una de las que más me atraen. Desde ir cartografiando sistemas desconocidos, hasta la prospección asteroidal, que luego podremos minar por nuestros medios con el equipo adecuado. También podremos explorar en busca de chatarra y pecios flotando en medio de la nada, e incluso secuestrar naves.

Según los creadores del juego, en el futuro se podrá caminar por las estaciones espaciales y descender a la superficie de los planetas. De momento, el viaje espacial es lo único que tenemos, el cual tiene sus momentos de aburrimiento y sus momentos de acción.


Viaje Estelar
Si tuviese que describir el sistema FTL y viaje estelar que usa Elite Dangerous mediante una comparación, diría que es muy similar al que se puede encontrar en las novelas de Honor Harrington. Cuando aplicamos potencia a los motores de la nave, lo que estamos haciendo es acelerar en un vector determinado. Si desactivamos el control de vuelo asistido, comprobaremos que nos moveremos de forma indefinida en dicha dirección a menos que contrarrestemos con impulsión en sentido contrario.

Esta aceleración está limitada en lo que se conoce como impulsión normal, de manera que las velocidades máximas son más apropiadas para maniobrar. Pero si pasamos al modo super-crucero, los límites desaparecen y podremos acelerar hasta alcanzar velocidades de más de 500c, (al menos en la Sidewinder). Este método es usado para recorrer grandes distancias dentro de un sistema estelar. Para viajar de un sistema a otro, empleamos una versión extrema del super-crucero que nos hará dar un salto de varios AL en pocos segundos.



Los saltos FTL suelen ser de 7 a 10 AL cada uno, por lo que para ir a sistemas remotos tendremos que trazar rutas de navegación teniendo en cuenta el combustible que tengamos. Podemos encontrarnos con sistemas a priori inalcanzables con nuestra nave debido a su capacidad de salto máxima, o a la necesidad de repostar combustible en medio de la nada.

Para esto último hay una opción que aun no he podido explorar, (pero le tengo muchas ganas): Skimming. Si, igualico que en Traveller. Utilizamos una sonda, volamos cerca de una estrella, (por ahora no se puede hacer en gigantes gaseosos), rezamos para no achicharrarnos vivos, y tendremos combustible recién salido del horno.


¿Que hace falta para jugar?
No es necesario un ordenador de última generación, solo recomendable tener una conexión on-line decente. En cuanto al controlador, el juego tiene un soporte fantástico. No nos hará falta un profiler, ya que soporta los joysticks y gamepads más utilizados del mercado de forma directa.

Aunque se puede jugar con gamepad, resulta muy cansado. Un HOTAS se hace obligatorio, y si tiene un buen set de botones el teclado y el ratón no nos harán falta casi para nada. Para haceros una idea, en un X52 se usan los tres hat-switch que tiene para controlar el empuje vertical y lateral, el radar y la asignación de potencia a los distintos sistemas de la nave. Hay que usar los tres ejes del joystick para el cabeceo, alabeo y guiñada, más la palanca de gases para los motores principales. Botones para disparar, activar sistemas, acceder a los paneles de control de la nave y a la navegación.


Se que parece lioso, pero la verdad es que se aprende en cinco minutos. Incluso el aterrizar y despegar de las estaciones, con aquello de alinearse con ellas y demás, es muy sencillo. Hasta tenemos PDC y todo para no chocarnos contra nada.

El MMO no es de pago, y se puede jugar libremente. Aunque digan que se ha eliminado el modo off-line, en los menús sigue estando disponible la opción de jugar solo, así como de acceder a una especie de arena que sirve al mismo tiempo como entrenamiento.


Y ahora, lo malo...
El juego tiene un problema, y es que los jugadores están tan dispersos entre los tropecientos sistemas disponibles, que muchas veces no notas la diferencia de jugar on-line u off-line. De hecho, la mayoría de los jugadores que te encuentras son gente pacífica que está haciendo su camino igual que tú, mientras que los maleantes y las autoridades son siempre no-jugadores.

Otro problema es que los seguros de naves no tienen opción alguna de cubrir mercancía. Esto puede ser una grandísima cabronada si nos encontramos con piratas o algo peor: Si nuestra nave es destruida podremos recuperarla, pero habremos perdido lo que llevábamos dentro, que puede ser mucho más valioso.

La progresión del juego es lenta, pero se produce al menos que tengamos algún infortunio que nos haga perder dinero. Sin embargo, no se puede decir que haya libertad total para jugar, ya que si al principio no nos dedicamos a lo fácil que es comerciar, no nos dará para pagar el combustible necesario para explorar, o el equipo para interceptar y atacar a otras naves.

A la hora de trazar rutas de salto, el juego nos deja por defecto junto a la estrella dominante del sistema. Cuando estamos en sistemas binarios esto es un problema, porque nos puede dejar en la otra punta de nuestro destino en vez de poder elegir el más apropiado para nuestras necesidades. Espero que lo tengan en consideración, porque descubrir que has saltado a 150.000 sg/luz de tu destino no es muy eficiente.

Por último, un tirón de orejas para los creadores de la IA. A veces las "leyes" de las estaciones espaciales provocan situaciones absurdas, como intensos tiroteos dentro de las mismas, cancelaciones del permiso de aterrizaje inesperadas que te dan 30 segundos para largarte antes de empezar a dispararte por quitarle la plaza de aparcamiento a otro, o cargueros que se ofrecen a comerciar contigo pero luego no hacen nada.



¿Conclusiones? He mencionado Traveller unas cuantas veces. A los que os guste este juego, descubriréis que Elite Dangerous es una especie de versión informatizada del mismo. El progreso es lento y a veces los errores de pagan caros. Pero al menos no es desesperante como en la saga X, y en cuanto tengamos algo de dinero acumulado, podremos ir abriendo horizontes.

No podría decir que se lo recomiendo a todo el mundo, porque habrá quien lo encuentre aburrido o demasiado complejo por aquello de tener que tomar notas. Pero como simulador espacial la verdad es que está entretenido, es mínimamente realista y no tienes que romperte los cuernos configurando el joystick para jugar. Además: Elite Dangerous se puede comprar ya, mientras que para otros como Star Citizen hay que esperar un año o más para el universo persistente.

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