2 ene. 2015

Tardes de Cine: Absolon

El señor dueño de este blog llevaba tiempo diciéndome que podía publicar cuando quisiera en esta su casa, y creo que hemos llegado a un acuerdo satisfactorio para ambas partes. Juntos visionamos algunas de las más in*cof, cof, cof*es cintas de cine CiFi de todos los tiempos y a continuación comparto con todos vosotros en este pequeño rincón de la red las sensaciones roleras que me han producido. Porque, no nos engañemos, el séptimo arte es un filón para el master y el jugador de pro. La estética, el tono, los recursos narrativos, los personajes... todo se une en un espectáculo de imagen y sonido que impacta en nuestras retinas y forma pensamientos e ideas en nuestros calenturientos cerebros. Además de aprovechar las bandas sonoras en nuestras partidas, muchas de las ideas que se nos quedan entre las meninges tras ver una película nos sirven después para hacer personajes o plantear situaciones. Y sin más dilación, os voy a presentar nuestra primera película en este particular ciclo de cine rolero de Ciencia Ficción: Absolon.

           
No, no nos referimos a esta cinta. Nosotros también creíamos que era ésta, pero resulta que no, que era la otra.
Es Absolon con N, no con M.

Elegimos este film por la presencia de Christopher Lambert, actor que nunca nos decepciona por la sencilla razón de que nuestras expectativas acerca de su filmografía y sus dotes interpretativas yacen en algún lugar cercano a la Fosa de las Marianas. Ahí va la sinopsis:
En un futuro no muy lejano el virus SDN ha surgido de las selvas deforestadas para diezmar a la humanidad; la economía mundial cae, a excepción de la empresa farmacéutica que descubre la droga Absolon cuya dosis diaria inmuniza del letal SDN. Una noche el descubridor del antidoto es asesinado, la investigación del caso se le asigna al inspector Scott que sin saberlo es inoculado con una vacuna definitiva contra el SDN, su expansión provocaría la bancarrota de los productores del Absolon y eso no están dispuestos a permitirlo.
El director, David Barto, al parecer es gallego (firmó con seudónimo, mala señal) y trabajó aquí antes de hacerse internacional, lo que explica la presencia de un poster de Torrente II en la cabecera de la cama del protagonista. La Banda Sonora, creada por el compositor en un día de resaca con un sintetizador Casio, la podéis usar para iniciar escenas de pelea ochentera o como forma elaborada de tortura en alguna partida de terror.

No hace falta ver la película, es suficiente con ver el trailer, que contiene casi todas las escenas de acción y "sexo" del metraje concentradas en cuatro minutos, incluyendo todos los "giros" argumentales y las "sorpresas" del guión.


Resumen lleno de SPOILERS, aunque menos que en el trailer: estamos en el año dos mil y no sabemos cuantos. Una enfermedad infecciosa ha asolado el mundo, diezmando a su población y obligando a los supervivientes a medicarse diariamente con una solución llamada Absolon. Los que no pueden permitirsela mueren, la sociedad está tan condicionada a su uso que los salarios se pagan en tiempo de medicación. Un científico muere en su despacho, y el caso es asignado al detective Norman Scott (Christopher Lambert), que descubre que el doctor había encontrado una cura a la enfermedad. Scott recibe por parte del ayudante del doctor la primera parte de la cura, y la asistente de la investigación Claire Witthaker (Kelly Brook) decide ayudarle a encontrarla. Pero el magnate de la corporación, Murchison (Ron Pearlman), no lo permitirá, y manda a sus contactos corruptos en la policía, liderados por el agente Walters (Lou Diamond Phillips) a encontrarle y matarle, mientras sus científicos le asesoran sobre la viabilidad de una posible cura global. Los sicarios malvados no deben ser de nivel suficiente, porque los protagonistas se les escapan de entre los dedos de todas las formas posibles, con un plano final reiterativo del agente Walters maldiciendo y apretando los dientes apuntando al callejón por el que han huido (por enésima vez) la pareja protagonista. En el camino reciben ayuda de un médico clandestino (James Kidnie), para descubrir que el científico jefe de la corporación había utilizado a Scott y su persecución para ganar tiempo y poder desarrollar la cura final. Hay peleas, persecuciones, chispas aleatorias y al final, sorpresa y consternación, los buenos ganan. FIN

Después de ver la escena en la que un francotirador mata al ayudante del doctor y Scott se agacha para protegerse de los sicarios que se acercan hacia el a preguntarle la hora tras una camilla, disparando sobre su cabeza al azar, y mata al malo con un tiro en el centro justo de la frente, comencé a verla como una comedia. Mejoró muchísimo.
No os engañéis, Christopher no está así en la película. Aquí está "interesante". En el filme, le podemos ver cómodamente vestido con un chandal gris (oficial de la policía, eh) en el 95% del metraje. Además, parece que el Just for Men se le acabó unos meses antes de comenzar a rodar y lo sustituyó por agua oxigenada.
¿Y qué podemos sacar nosotros, como roleros, de esta película? ¿Qué valiosa lección vital podemos aprender? Ninguna, para qué nos vamos a engañar, pero al menos podemos plantearnos ciertas cosas.

CLICHÉS ARGUMENTALES VARIOS

Los clichés son nuestros amigos. Son lugares comunes que todos conocemos y hemos visitado, por eso cualquier jugador que escuche cualquiera de estos estará al instante en la onda de lo que queremos contar. Luego está en las manos del director de juego llevarles a través de ellos, transformándolos en algo más personal. Porque las cosas no son siempre lo que parecen, pero pueden serlo de una forma que nadie se esperaba.

Futuro postapocalíptico
Sí, chicos... preparaos para el futuro.
El de la película flaquea un poco por los bordes, pero nos puede servir para ambientar una partida. El quid del asunto del postapocalipsis es que es después de que suceda algo que pueda ser considerado apocalíptico. Y una plaga a este nivel puede, sin muchos miramientos, clasificarse de apocalíptica. Los limpios edificios del centro frente a los abandonados suburbios, y las diferencias entre sus habitantes (no solo en el poder adquisitivo, también en usos, costumbres y número de mutaciones compatibles con la vida, por decir algo), siempre nos permitirán dar vidilla a nuestro universo jugable.

Conspiraciones corporativas
He leído teorías de la conspiración que jamás creerías.
No lo neguemos: nos gustan las teorías de la conspiración. Y si, encima, metemos a una farmacéutica en el ajo, todo el mundo satisfecho. Es algo lo suficientemente conocido como para que todos los jugadores entren a saco contra ella... y eso puede servir al avezado director de juego para descubrirles que, quizás, la malvada multinacional está haciendo lo único posible para que la humanidad continúe como tal. E internet tiene algunas tan increíbles que dan para una partida. O para una campaña entera.


Límite vital

El tiempo se acaba, y no hay vuelta atrás.
En la película, el protagonista tiene tres días para encontrar la cura, pero el resto del mundo también vive su particular cuenta atrás, de una dosis a la siguiente. Ese tipo de presión viene bien como recurso narrativo cuando queremos acelerar la narración o ayudar a los jugadores a moverse, porque el tiempo es un bien finito, y conseguir esa sensación en la mesa de juego, donde en ocasiones las decisiones pueden meditarse demasiado, es algo delicado de conseguir.

ARQUETIPOS ARQUETÍPICOS

Aprovechemos esta valiosa lección que nos ha dado la industria del cine para, además, presentarles al elenco principal de actores en su versión arquetípica como grupo de juego, que pueden usar a su antojo para su propio disfrute. De nada.

El policía amargado
Ahora entendéis mi referencia al Just for Men, ¿verdad?
Ha perdido algo. Normalmente una persona. Lo siento, mujeres e hijos de este personaje, tenéis todas las papeletas para morir o desaparecer de forma trágica antes de que comience el show. O quizás ha perdido la inocencia, descubriendo un complot que implique a la policía o matando por accidente a alguien que no lo merecía. Sea como sea, su único motivo para vivir es su trabajo. De su casa sólo usa el sofá, donde podemos verle horas muertas acariciando las cachas de su revolver. Pero quitando este pequeño bajón cercano al suicidio, es un gran profesional y no se deja comprar por los grandes poderes, le pese a quien le pese.

El agente corrupto
¿Agentes de la Ley Comprados o de Matrix? Eso lo tendrá que decir usted, querido lector, o quizás un juez experto en derechos de autor.
En su trabajo se le considera un tipo de fiar, pero se le nota en la mirada que no trama nada bueno. Seguramente le gusta la buena vida y, para qué engañarnos, la vida buena es cara. Y cuando eres un servidor público, el sueldo es el que es. Los trajes de diseño y los zapatos finos no se compran con el sueldo de un agente de campo, así que se ha buscado un sobresueldo. En el fondo, significa vivir mejor a costa de engañar a los mamones que le joden a diario. Y le gusta.

La científica inocente
Es curioso como la cantidad de ropa de esta mujer disminuye a lo largo de la película... y creo que tiene la dote "pelo Pantene", porque a mí no se me queda el pelo tan colocadito como a ella después de retozar. O quizás sea que soy una envidiosa.
Se pasa demasiado tiempo en el laboratorio, investigando y hurgando cosas en las que cree de verdad, aunque luego descubra que no están siendo utilizadas para lo que ella creía. Está en esto por el Bien de la Humanidad, no para dar beneficios a alguna empresa sin alma. Así que cuando descubra alguna oscura conspiración corporativa (han leído bien, he dicho "cuando", no "si") no dudará en poner en peligro su carrera, su nombre e incluso su vida para hacer que salga a la luz y se repare el daño producido.

El magnate corporativo
Pagaban bien. Y por una vez no me tenía que estar tres horas en maquillaje, aguantando prótesis y kilos de pintura. ¿Siguiente pregunta?
Es un hombre hecho a sí mismo. Ha subido peldaño a peldaño, pisando dedos y apuñalando espaldas, hasta llegar a lo más alto. Y eso no se consigue siendo un monaguillo, hay que estar dispuesto a ensuciarse las manos, la moral y la legislación vigente son para los pusilánimes que no saben pensar fuera del tiesto y encontrar las oportunidades donde otros ven trabas. Se rodea de lo mejor, y lo único que quiere, lo único que pide, señores, es que se haga el trabajo. Bien hecho. ¿Es tanto pedir? Al parecer sí, y por eso a veces uno tiene que hacer las cosas él mismo para que se hagan bien.

El médico idealista
La Clínica Clandestina de un Hombre es su Castillo... ¡es broma, puedo irme cuando quiera!
Tenía un brillante futuro por delante en una de las mejores clínicas del país, pero decidió dejarlo todo a un lado y trabajar para los que no tenían futuro por delante. Ayudar a los más desfavorecidos se ha convertido en su forma de vida: vive entre ellos, como uno de ellos, pero en el fondo sabe que puede volver a su vida normal de clase media - alta cuando quiera. En un principio fue a los suburbios para ayudar a los que no recibían ayuda de nadie, pero con el tiempo se ha convertido en su forma de vida. Con sus conocimientos y sus capacidades, es un ser superior entre un mar de devotos suplicantes, aunque se horrorizaría ante este pensamiento.

Bueno, espero que les haya gustado esta entrada dedicada al cine como fuente de inspiración rolística. Espero poder compartir otras reflexiones similares en un futuro.

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