26 dic. 2016

El fin... de 2016


Esto se acaba señores. En cinco días el 2016 llegará a su fin y me gustaría hacer balance de lo que ha sido este año en lo frikimente personal. Porque yo lo de meterme a supercuñao expertólogo va a ser que no. Lo voy a resumir mucho, porque si tuviese que contar todas las experiencias que he tenido, no acabo. Y es que me han pasado muchas cosas, que si bien todas no han sido a priori buenas, al final me han aportado algo positivo.

Este 2016 ha sido el año en que me he quitado la lacra de no poder jugar de forma regular, y ha venido gracias al compromiso adquirido de jugar entre semana, algo que no consideraba desde mis tiempos de instituto y que ha resultado ser mano de santo para compaginar con otros hobbies y otros compromisos. Y lo cierto es que ahora ando pendiente de retomar partidas con otro grupo y una agenda quizá más esporádica pero espero que continua. Y no solo de rol, sino también de un hobbie que he podido recuperar este año: Wargames.

Porque, sí hamijos: La lacra de no jugar, que parece que sea exclusiva de los roleros, afecta a otros aspectos de la vida. En mi caso, he tenido aparcada durante muchos años la vena de simulación y la de los wargames precisamente por la dedicación que necesitan. No es que no haya tenido tiempo para dedicarle... Directamente no he podido. Y bueno, que os voy a decir: Recuperar ambas cosas ha sido como recuperar parte de la juventud, porque en el fondo yo nunca he querido dejarlas.

En juegos de rol, este 2016 ha sido una continuación de lo que empezó el 2015, y tengo que decir que han caído no pocos títulos en mis estanterías, tanto virtuales como físicas. A decir verdad, han sido demasiados, porque aunque ha habido cosas muy buenas, también me he llevado varias decepciones, alguna que otra bastante fuerte incluso. Si de algo me ha servido este 2016 es para apreciar como la publicación de juegos de rol parece haber sucumbido a la Ley de Moore, inflando con hype desmedido cada lanzamiento para luego ser olvidado a los pocos días gracias a la siguiente novedad. Y esto me ha apenado mucho, y también estresado por la forma en que alguna gente sigue fanáticamente estas modas, sin dar tiempo casi ni a probar si las reglas del juego funcionan como deben.

De hecho, tras un año de buenas adquisiciones, esta vorágine me ha hartado tanto en la segunda mitad del año, que ya ni siquiera me entusiasmaba lo que salía. De hecho, afronto este 2017 más centrado en clásicos y juegos que tengo aparcados desde hace mucho tiempo, que en lo que está por venir. No me llama nada venidero excepto quizás el nuevo juego de Star Trek, y al mismo tiempo espero con ansia pero también me jode la moda de juegos post-apocalípticos que está por venir... Esos juegos que ahora todo el mundo va a querar jugar cuando hace apenas un año eran cosa de "cuatro locos".

Compras de las que he quedado muy satisfecho: Polaris sin ninguna duda, Savage RIFTS también ha sido un puntazo, y... a ver si finalmente podemos sentarnos a jugar a La Marca Estelar y Hardboiled. También muy contento de haberme hecho al fin con Mindjammer, Runequest Slaine y Battletech: A Time of War. Juegos también para recuperar y ensuciarse las manos: Traveller y Eclipse Phase.

Decepciones como digo, unas cuantas en las que por suerte no he participado como mecenas... O en el peor de los casos lo he hecho aportando unos pocos euros. Empiezo ya a estar harto de la puta manía que tienen algunos editores de medirlo todo en páginas y contenido extra (en negrita porque es como les gusta ponerlo), midiendo el mecenazgo únicamente en cifras numéricas y no en cosas como por ejemplo la aceptación del público, la opinión generalizada o su acogida. En cierto caso, me pregunto si realmente el autor ha formado el mecenazgo por querer ver su trabajo publicado, o por el afán de conseguir más fologüers que el resto en las redes sociales, porque telita la desinformación que hay entre los mecenas. Vamos que, ni putas ganas de volver a participar en mecenazgos que no se venden como juegos de rol o de mesa, sino como exclusividades para fardar o con objetivos nada claros desde el principio. En esto, el 2016 ha sido también muy revelador.

Propósitos para 2017: Seguir como hasta ahora, básicamente. Dejar mucho de lado las novedades y el bombardeo constante de anuncios de las redes sociales para centrarme más en amortizar lo que tengo. Y de cara al blog, empezar una sección de "Megareseñas" en las que hacer guías de algunas grandes sagas de juegos de rol. Que así a lo tonto, juegazos como Cyberpunk 2020 o Traveller empiezan a tener ya muchos años a sus espaldas.

Para terminar, yo no soy nada navideño por razones que no vienen al caso, pero para quien lo sea, felices fiestas y que el 2017 os sea propicio ;)

4 comentarios:

  1. ¿Puedes poner el nombre de esos juegos/proyectos que te han decepcionado? Felices fiestas para ti también.

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    1. El primero, Xanágenis. Tras acabar el periodo de mecenazgo dejé de recibir notificaciones del proyecto. Me puse en contacto con el autor y me dijo que usaba Facebook para actualizar los estados de su proyecto, dejando Verkami solo para las entregas. Yo no tengo Facebook, y por otro lado no me parece bien que se deje de lado la plataforma oficial del mecenazgo que es Verkami, y en la que los mecenas han dado su correo y su dinero para poder recibir las notificaciones si o si. Por lo que he podido comprobar en la página del proyecto y en las redes sociales, más gente se ha quejado de lo mismo. Y me parece lógico porque en ninguno de los otros mecenazgos que he apoyado en Verkami se hace semejante cosa. Pero por ahora, todo sigue igual.

      El segundo caso, es incluso peor: DAC, un wargame print & play que salió a principios de año en KS. En este caso,llegué a cancelar mi aportación al proyecto a unos días de su finalización, cuando en las bases añadió de pronto que sería OBLIGATORIO seguirle en Facebook, G+ y Twitter para poder recibir los PDFs con el juego. Luego dijo que no, que solo era para obtener premios adicionales. Luego otra vez que sí, y luego que solo era para desbloquear stretch goals. Finalmente, le llovieron tal cantidad de hostias a este señor, que canceló el mecenazgo a menos de un día de su finalización, pidiendo disculpas y volviendo a lanzarlo unos meses más tarde sin dicha condición. Pero como que se me quitaron las ganas de participar otra vez.

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    2. Xanágenis creo que tenía una comunidad en G+

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    3. La había, sí. Marcada como complemento de Facebook. Pero ahora mismo no soy capaz de encontrarla. En su perfil si pone cosas, pero insisto: La plataforma oficial es Verkami, es donde están todos los mecenas inscritos sin excepción, y apenas llegaban actualizaciones hasta que se nos envió un correo a los mecenas diciendo lo de Facebook porque alguien se había debido de quejar. Ahora llega algo más, pero tampoco mucho.

      Yo es que no se... Desde que empecé por Walküre que fue mi primer mecenazgo en esa plataforma, todos aquellos en los que he participado han mantenido informados a sus mecenas a través de la suscripción por correo. Vía Kickstarter ocurre exactamente igual. Las redes sociales como complemento diría que son obligatorias, pero sin perder de vista el sitio donde los mecenas han puesto su dinero.

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